El buen jefe, no es un mito!
por El oficinista
Guardado en Personajes oficinescos

Aunque cueste creerlo, existen los buenos jefes. Si es verdad, entre tantos jefes vendehúmos o jefes dictadores, el porcentaje de buenos jefes es realmente chico. Pero a no desesperarse, los buenos jefes existen y le toca a ellos en de9a6.
El tirabombas!
por El oficinista
Guardado en Personajes oficinescos

Este personaje es muy fácil de ubicar. Suele ser de perfil bajo, tranquilo, manso a la vista y siempre suele mostrarse pensativo. Al cruzarlo por un pasillo te saludara atentamente y hará algún comentario liviano y poco comprometido. Nada hace suponer o siquiera imaginar que es un tremendo hijo de puta que te manda al frente en la primera y mínima cagada que te mandas.
El que se las sabe todas!!!
por El oficinista
Guardado en Personajes oficinescos
En todo trabajo nos encontramos con un bananosky… El langa, el que se las sabe todas, agrandado como nadie se pasea por los pasillos de la empresa haciendo alarde de todas sus capacidades que por supuesto están infladísimas a la enésima potencia (por el mismo!). Su autoestima está por el techo y se considera bueno en todo… winner total con las minas, gran atleta y con un tremendo potencial de carrera… Bananosky, baja un cambio! Sos denso flaco, entendés¿? si fueras tan groso estarías más seguro de vos mismo y no necesitarías la aprobación de todo el mundo, me tenés los huevos al pla-to (perdón a las señoritas lectoras, pero me imagino que ustedes comprenderán porque este perfil aplica tanto a hombres como a mujeres).
La clásica oficinista
por El oficinista
Guardado en Personajes oficinescos

Franja de edad de este personaje: más 38 años
Tiempo trabajado en la empresa: más de 15 años seguro!
Estado civil: solterona pero con muchos ¨kilómetros¨ encima.
El jefe dictador
por El oficinista
Guardado en Personajes oficinescos
Existe algo que nos de mas impotencia que un jefe estilo dictador?? Creo que no.
Por suerte según lo que lo que puedo ver estos personajes se encuentran en extinción, aunque para desgracia de algunos, todavía solemos enontrarlos pululando en algunas oficinas.
El que mira páginas porno en la oficina
por El oficinista
Guardado en Personajes oficinescos

A quien no le ha tocado convivir con estos surfers de la web porno??? Calentones hasta la medula, estos manueleros son tan desprolijos o descuidadosque no tienen en cuenta que Internet Explorer graba las páginas que navegamos durante el día en la oficina!!! Maestro, date cuenta que todas las paginas porno en las que te metes, quedan grabadas y se puede enterar hasta el gerente general de lo que haces cuando deberías estar laburando!!!
Los de Sistemas
por El oficinista
Guardado en Personajes oficinescos
Que decir de estos muchachos? Y… varias cosas.
Pero la importante sin dudas es que los muchachos de sistemas tienen un gran poder, ya que pueden cagarte o solucionarte la vida en un segundo. Así que básicamente tenes dos caminos; a) llevarte bien o b) llevarte mal o directamente no llevarte.
La malco…gida!
por El oficinista
Guardado en Personajes oficinescos
Individuo de sexo femenino inquieto y activo por demás. Va y viene de un lado al otro sin parar, siempre indecisa.
La energía que no canaliza en el garching la vuelca en la oficina.
El Vendehumo!
por El oficinista
Guardado en Personajes oficinescos

El vendehumo en accion, garcando a sus pares!!!
Hábil criatura que habita en las oficinas de todos los tipos y tamaños. Suele tener una habilidad admirable para no hacer nada y al mismo tiempo llevarse todos los laureles. Su campo de batalla son las reuniones de 5 personas para arriba, es ahí donde puede dar rienda suelta a todo su chamullo y habilidad para hablar mucho sin decir nada útil. Si los habré sufrido y puteado en mis trabajos!!!
Chupaculos!
por El oficinista
Guardado en Personajes oficinescos

Si los tendremos identificados en nuestro laburo… Juro que los puedo oler a la distancia. Estos seres desagradables se desviven por simpatizar a sus superiores apelando a cualquier método. Son de risa fácil y complaciente. Suelen estar en los detalles más hinóspitos, acercando un café, levantando algo caído, ofreciéndose a hacer tareas operativas y son expertos en alinearse a la voluntad de sus superiores, aunque no esten de acuerdo. Jamás disienten en nada.